
sin embargo, es en este nivel, donde son más vulnerables ya que se encuentran bajo presión,
por la exigencia de alcanzar un nivel cognitivo “competente” para integrarse al campo
profesional, sumado a las carencias económicas, ausencia de padres, presiones sociales, sobre
todo en los primeros años de la carrera, sufrirán interminables episodios de estrés y angustia
(Moreira y Carola 2020). En muchos casos les tocará docentes autoritarios y prepotentes que
dominan la materia, pero no manejan la didáctica, estrategias metodológicas para despertar el
interés de sus estudiantes ni mucho menos el interés por los sentimientos, problemas, presiones
ni temores de los mismos. (Conejeros, et. al, 2009, Zamora, 2016)
La Pedagogía del Amor, es un estilo de enseñanza practicada por los filósofos de la antigua
Grecia, por los rabinos judíos, posteriormente es adoptada por pedagogos y educadores como
el periodista, poeta y educador cubano José Martí (1889) quien presenta un carácter integrador
entre la ciencia y la espiritualidad. Martí manifiesta que “El pueblo más feliz, es el que tenga
mejor educado a sus hijos, en la instrucción de los pensamientos y en la dirección de los
sentimientos” (Mendoza, 2019); Luis Carlos Restrepo (1997), quien hace un llamado a la
educación con amor y propone rescatar la ternura a todos los niveles del quehacer humano,
para que pueda sacar lo mejor de sí, en su proceso de formación, rompiendo con las dicotomías
razón-sentimiento (Mendoza, 2019); Paulo Friere (1921-1997) educador brasileño e influyente
teórico de la educación, Freire considera que en la educación moderna los estudiantes son entes
pasivos, quienes reciben y archivan los conocimientos aceptándolos dócilmente la acción del
educador, por lo tanto, incapacitados de transformar la realidad, por lo que Freire propone una
educación liberadora a través de la concientización que humaniza al hombre (Normão, 2019,
Frazi, 2019); y María Montessori, quien considera que amar es despertar el espíritu del niño
y después proporcionarle los medios para desarrollar ese despertar. (Mendoza, 2019).
La pedagogía del amor hasta hoy ha sido aplicada en la educación inicial, primaria y en algunos
casos en secundaria, en tanto que en la educación superior se ha encontrado una sola
experiencia en México, aplicado a los docentes y alumnos de la licenciatura en turismo (García
y Moctezuma, 2017)
Existen algunos manuales y trabajos de investigación de grado que hablan sobre la importancia
de la pedagogía del amor, inclusive experiencias aisladas de algunas Instituciones Educativas,
como el de la I.E.P. “Veritatis Splendor”, en donde el proceso de enseñanza y aprendizaje son
considerados como estrategias por medio de los cuales los estudiantes son transformados en
ciudadanos empoderados, competentes, conscientes, emprendedores y afectivos, que buscan
mejorar la condición social; en esta institución su propuesta es educar el corazón con el
corazón, una formación cargada de amor, donde el niño o el joven siente a su profesor cercano,
que lo espera, lo busca, que le hace sentirse muy importante, que puede cambiar cualquier
circunstancia, que le seguirá amando aun en medio de sus errores o sus rebeldías; (Abreu 2020
FONDEP, 2014) y el de la I.E.P. Bruning de San Borja, donde se aplica el método afectivo
creativo, en la que a través de amor y soporte se toma en cuenta los que para el estudiante es
importante, incluyendo sus actividades, sentimientos e ideas, en las que se aplican de manera
exitosa esta pedagogía (Morgan et al 2014, Reyes et al., 2019).
Teniendo en cuenta la escasa producción científica referida a la literatura en torno a la
pedagogía del amor en estudiantes universitarios y la necesidad de establecer líneas temáticas
de investigación y aplicación, el presente estudio bibliométrico tiene por objetivo realizar una