
lado, países que se encuentran en Norteamérica, Europa Oriental y Occidental muestran un
nivel medio de satisfacción con porcentajes que varían entre 34% y 66.5%. En relación a los
niveles de satisfacción bajos se encuentran los países como Corea del sur y China alcanzando
porcentajes del 30% y 32 %. Además, en Latinoamérica los expertos analizaron que la
comunicación familiar entre padres e hijos no es activa, (p.83)
En este contexto, de violencia y destrucción, como si fuese la única fuente de desarrollo, viven
los niños y jóvenes escolares, así como el colectivo humano que los rodea: sus familias, sus
compañeros, sus profesores y sus líderes comunitarios; bajo la presencia cotidiana de diferentes
factores que deterioran su salud mental y su sana convivencia, como la violencia intrafamiliar,
el consumo de alcohol, cigarrillo y otras sustancias psicoactivas, desajustes emocionales como
la ansiedad, depresión y conducta agresiva , auto agresiva, desmotivación escolar, entre otros;
los cuales tienden a debilitar la estabilidad y funcionalidad de la familia, la escuela y la
comunidad (Ferrel, Ferrel &Yañez, 2015).
En la actualidad, la familia está inmersa en una sociedad globalizada y de consumo, es por ello
que los padres disponen de escaso tiempo para compartir con sus hijos, conllevando a suplir
carencias afectivas con la entrega de objetos materiales, o bien caer en la permisividad e
inconsistencia. Detrás de estos padres, ha existido probablemente un modelo autoritario y en
muchos casos violento.
En tal caso Se entiende por conducta pro-social toda conducta social positiva que se realiza
para beneficiar a otro con o sin motivación altruista, incluyendo conductas como dar, ayudar,
cooperar, compartir, consolar, solidarizarse. Si estas conductas se afianzan en las etapas
tempranas de la vida, se puede prever que la persona evolucione en su desarrollo moral hacia
conductas de armonía social, según las características de la cultura en la que se inserte, para lo
cual es condición indispensable el desarrollo de la “empatía” como posibilidad de ponerse en
el lugar del otro.
Esto permite que el procedimiento investigativo sirva como un elemento fundamental para la
construcción y el reconocimiento de transformaciones socioculturales en la pérdida de
autoridad parental, permitiendo la generación de reflexiones críticas frente a las condiciones
estructurales y particulares que inciden en los roles de autoridad dentro de las dinámicas
familiares, para posibilitar una construcción de conocimiento social de acuerdo a una realidad
contextual específica. Fajardo & Cárdenas & Buitrago (2018)
El presente Artículo pretende realizar la revisión literaria de los Artículos sobre Los estilos de
Crianza y el desarrollo prosocial infantil, estudio donde se evidencia los tipos de estilos de
crianza, el estilo democrático, estilo Autoritario, estilo Permisivo tal como lo menciona la
teoría de Baumrind1(1971, como se citó en Jara, 2019), menciona que una persona se ve
involucrada en diversas relaciones, las cuales va afianzando para determinar cuál es la
importancia de su participación en dicha relación. La forma de crianza de la familia es la
primera relación en donde participa el niño, por ello se valora como el apoyo formativo que le
ayudará al educando para encontrar su papel en la sociedad. En dicha teoría, hace mención que,
se encuentran dos dimensiones involucradas en el progreso de los hijos, los cuales son el
dominio de los progenitores en la crianza de sus hijos y la aceptación. Además, al vincular
ambas dimensiones se desarrollan tres tipos de estilos parentales, estableciendo modelos de
conducta para cada estilo, siendo estos los siguientes: democrático o autoritativo, autoritario y