
continuidad y posteriores cambios que los estados están obligados a efectuar en beneficio de la
ciudadanía. Estas reformas estructurales conforman un conjunto
La modernización es el mejoramiento, restauración o eliminación de prácticas consideradas
viejas, también es acorde mencionar que se refiere a disolver anteriores prácticas, considerando
en ellas instituciones completas, hasta incluso desaparecerlas, es decir la modernización
implica abrazar un juicio negativo en relación a prácticas del pasado, es volver hacer algo que
no funciona porque es obsoleto y a veces corrupto y cuyo único camino es la reforma (Sojo,
2020).
Bajo este contexto, el Estado moderno se presupone eficiente, pequeño, que se centra en su rol
de regulador y facilitador de la gestión del mercado, otrora, un Estado que lo abarca todo, que
incentiva el consumo, más no la producción, ineficaz y hasta corrupto, con prácticas
retrógradas, anticuadas y lentas, con un personal que poco le importa la satisfacción de los
usuarios.
En lo que respecta a la modernización de la gestión pública se puede citar principalmente la
definición que nos deja la Presidencia del Consejo de Ministros (2017), quien en su documento
denominado “Política Nacional de Modernización de la Gestión Pública”, la define como un
proceso que atraviesa el Estado para modernizar en todos sus sentidos la gestión pública cuyo
propósito es darle mejores resultados que beneficien al ciudadano común, la cual debe ser con
transparencia en la información, sostenible, orientado al ciudadano y haciendo uso de las
tecnologías de información, de tal manera que el servicio sea rápido y eficiente.
Al respecto, también Montilla y Jiménez (2020), refiere a que es una estrategia para hacer
frente a los actos de corrupción, pues esta gestión se basa en la transparencia de la información
para todo aquel que requiere saber de las actividades del Estado y en qué gasta éste el dinero
que aportan mediante los impuestos sea de dominio público, así también, otro de los aspectos
que caracteriza a la modernización del Estado es la eficiencia, mediante el uso de los recursos
y su correcta distribución para cumplir el objetivo que se ha planteado.
Así también, se tiene a Ocde (2018), basándose en lo mencionado por PCM, indica que la
modernización del Estado se basa en un conjunto de acciones que se enfocan en resultados
tangibles y subordinados al ciudadano, para tal propósito se basa en cinco pilares para alcanzar
tan anhelada modernización, centradas en las políticas adecuadas y planes estratégicos,
presupuesto por resultados, una gestión basada en procesos, donde la simplificación
administrativa sea el estandarte que los represente, un servicio civil basado en meritocracia,
pues de esta manera el servidor público se esfuerza cada vez por mejorar sus capacidades para
que las disponga al servicio del ciudadano y finalmente un sistema de información eficiente
basado en la tecnología e innovación.
En lo que respecta a las dimensiones de la modernización del Estado para que pueda generarse
el anhelado cambio, se tiene las políticas públicas, planes estratégicos y operativos, en este
aspecto el Estado tiene políticas y objetivos estratégicos claros, los cuales se replican en los
tres niveles de gobierno para su debido cumplimiento. Esta modernización del estado encaja
en el objetivo nacional del eje tres del Plan Bicentenario. Otras de las dimensiones es el
presupuesto para resultados, la nueva gestión pública apoya un presupuesto que está a cargo
del Ministerio de Economía y Finanzas, en lo que respecta a la eficiencia de los recursos. Como